Torrente 5: Operación Eurovegas

Título OriginalTorrente 5: Operación Eurovegas. Director: Santiago Segura. Género: Comedia, Acción. Nacionalidad: España. Duración: 105 minutos. Reparto: Santiago Segura, Julián López, Jesús Janeiro, Alec Baldwin, Fernando Esteso, Carlos Areces, Angy Fernández, Anna Simon, Neus Asensi, Chus Lampreave, Florentino Fernández, Luis Carlos, Álvaro Tortosa, Cañita Brava, Josema Yuste, José Mota, Santiago Urrialde, Falete, El Gran Wyoming, Imanol Arias, José Mota, Andrés Pajares, Leo Harlem, Chiquito de la Calzada, Manuel Tallafé, Xavier Deltell, J.M. Montilla 'El Langui', Aníbal Gómez, Ricardo Darín. Año: 2014.  Productoras: Amiguetes Entertainment / Telefonica Studios / Atresmedia Cine.

Lejos, muy lejos, ha quedado la época en la que Santiago Segura era una suerte analógica de rebelde con causa: la de golpear al estómago de sus (selectos) espectadores con ideas e imágenes que iban de lo festivo a lo nauseabundo, siempre regadas con sangre, sudor y semen. Su primera película como director y protagonista absoluto, Torrente: El brazo tonto de la ley (1998), fue una sabia prolongación de ese imaginario chusco y costroso que radiografió con precisión la caspa española y generó, casi involuntariamente, un nuevo héroe patrio que ponía en boca de su protagonista las peores pesadillas de los adalides de la corrección política. A medida que fue prolongando la saga capítulo tras capítulo, Segura fue perdiendo algo de fuelle por culpa, sobre todo, de una agotadora dependencia del cameo como máximo reclamo comercial. Afortunadamente, la cuarta parte de la serie recuperó algo del estilo cafre de la película inicial y dio con la fórmula, por fin, para conseguir mezclar sordidez, comicidad y espectacularidad sin aburrir al espectador con el desfile de famosos. 

Torrente 5: Operación Eurovegas sigue esa línea y se convierte, para quien suscribe, en la mejor secuela de toda la saga. Y eso a pesar de que Segura ya no es, como decía antes, una figura insólita dentro del panorama audiovisual español, sino toda una estrella mediática que lleva años ganándose a pulso (y con encomiable habilidad) a un nuevo espectro de público más amplio y familiar. Algo que probablemente haya obligado a que Operación Eurovegas sea relativamente más limpia que las anteriores, aunque siempre moviéndonos dentro de unos parámetros en los que son imprescindibles los chistes sobre pajas y otras lindezas, claro. Todo parece menos sucio, menos feo y menos incómodo, aunque el espíritu contestatario sigue estando muy presente en las puyas sociopolíticas que Segura va dejando en forma de perlas en el guión (la independencia de Cataluña, el IVA del 42%, Mariano Rajoy todavía como presidente en 2018... con un enchaquetado Pablo Iglesias en la oposición, el regreso a la peseta tras la expulsión de España de la Unión Europea, etc.). Pero da la sensación de que, esta vez, Segura ha preferido poner menos esfuerzo en la consecución de gags ofensivos y en la intromisión de amiguetes con calzador y centrarse más en la construcción de una trama tópica y derivativa pero que, ojo, funciona mucho mejor de lo esperado.


Inteligente parodia de las películas de atracos estructurada, como mandan los cánones, en torno a un plan en principio impecable y a todas las calamidades que se suceden cuando este se pone en práctica, Operación Eurovegas ofrece diversión de principio a fin, sin apenas caídas de interés durante su metraje y con un clímax final que incluye una secuencia de acción espectacular que para sí quisieran muchas cintas de mayor presupuesto. Hay multitud de rostros conocidos, de acuerdo, también están los inevitables cameos, pero esta vez Segura se ha molestado en escribir personajes para la mayoría de ellos, dándoles importancia en la trama y una misión que cumplir. Destacan sobre todo Julián López, Carlos Areces y Florentino Fernández, tres bestias pardas del humor que aprovechan cada minuto en pantalla y proporcionan algunas de las mayores carcajadas de toda la película. Y luego está Alec Baldwin, claro, que quizá no sea esa gran estrella que Segura quería para el papel (si no recuerdo mal, se rumoreó que había tanteado a Mel Gibson), pero que aporta una elegancia y una credibilidad totales para el que es el mejor villano de la saga junto al inquietante José Luis Moreno de Torrente 2: Misión en Marbella (2001). 

Más allá de enumerar la suma de sus partes positivas, lo mejor que se puede decir de Operación Eurovegas, en definitiva, es que es una quinta parte que, lejos de afectar de agotamiento a la saga a la que pertenece, le insufla vida y hace que la idea de un hipotético Torrente 6: La Reconquista se nos antoje de lo más apetitosa.

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