Al Filo del Mañana

Título Original: Edge of Tomorrow. Director: Doug Liman. Año: 2014. Duración: 113 minutos. Género: Acción, Ciencia-Ficción.
En su época dorada, cuando su espacio vital más idóneo estaba en los salones recreativos y no tanto en los salones de casa, los videojuegos eran una bella forma de gastarnos los cuartos y, al mismo tiempo, aprender algo importante: que los mayores logros de nuestras vidas los conseguiríamos mediante ensayo y error. En una época en la que no existían las tarjetas de memoria o los emuladores para PC y en la que los videojuegos servían esencialmente para jugar (y no para contemplar), los reflejos, la buena memoria, la capacidad de improvisación y la constancia eran las virtudes que le convertían a uno en Rey del Arcade... un título que ni todas las monedas de 25 pesetas podían comprar y que había que ganarse a pulso en cada giro de joystick. Podías ir a hacer muchos recados e ir sisando las vueltas a tu madre, ahorrando el dinero de los cumpleaños o dividir la paga semanal en partidas (100 pesetas = 4 partidas, etc.). Eso te servía en algunas recreativas, en las que podías comprar la inmortalidad gracias a los "continues". Pero había otras, las más cabronas, que no te permitían continuar la partida cuando llegabas a la fase final. Algo que descubrías, dolorosamente, antes de quedarte con la mandíbula por los suelos y tener que empezar de nuevo todo el recorrido. Pero había que lograrlo. Había que mejorar. Había que aprender cada salto, la estrategia para vencer a cada enemigo, el camino más corto hasta la siguiente pantalla, el lugar donde se escondían los power-ups y la manera de no perder ninguna vida. Cuando llegabas de nuevo a la última fase, ahí, en ese instante, estabas tú solo (o con algún compañero si el juego permitía dobles) contra la máquina, consciente de que debías llegar al Final Boss con la máxima energía posible y alguna bala en la recámara, porque no habría otra oportunidad para fallar y el destino del mundo, la vida de tu novia o la supervivencia del capitalismo dependían exclusivamente de ti.

Aunque esté basada en un manga (All you need is kill, escrita por Hiroshi Sakurazaka e ilustrada por Yoshitoshi Abe) - o quizá incluso debido a ello -, Al filo del mañana captura como ninguna otra película lo ha hecho hasta el momento esa mecánica de los videojuegos, esa épica de la supervivencia y esa emoción que provoca llegar a un nuevo escenario que no has pisado todavía. Doug Liman firma de este modo uno de los mejores blockbusters que se han estrenado en los últimos años, una película totalmente entregada a la diversión y al espectáculo, con un Tom Cruise desenfadado y creíble y una Emily Blunt hipnótica y fascinante como cabezas de cartel, bien flanqueados por titanes como Bill Paxton o Brendan Gleeson. Más que parecerse a Atrapado en el tiempo (Groundhog Day, Harold Ramis, 1993) o Código Fuente (Source Code, Duncan Jones, 2011), de las que toma sin rubor tanto como de Aliens, el regreso (Aliens, James Cameron, 1986) o Starship Troopers (Las brigadas del espacio) (Starship Troopers, Paul Verhoeven, 1997), Al filo del mañana supone la traslación perfecta a la pantalla cinematográfica del espíritu y narrativa de los videojuegos, con una introducción que nos pone en situación, unas primeras escenas que funcionan como tutorial y, a partir de ahí, una serie de repeticiones ineludibles para poder avanzar en la historia y seguir caminando hasta el final de la misión. 

Un argumento reducido al mínimo no es excusa para defenestrar una cinta que se recrea en lo lúdico, que posee un ritmo apabullante y está cargada de humor. Sólo la parte final, cuando la historia se pone algo más solemne y seria de lo que nos gustaría y cuando busca despesperadamente concluir de manera feliz, desluce algo un conjunto por lo demás plenamente disfrutable y recomendable para cualquiera que tenga sangre en las venas y no haya olvidado como pasárselo bien delante de una pantalla de cine.

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