Retumbarama Classics: Frío como el acero

Título Original: Stone Cold. Director: Craig R. Baxley. Año: 1991. Duración: 88 minutos. Género: Acción.
Hay películas que necesito volver a ver cada cierto tiempo. No importa las veces que la haya visionado ya, ni que me sepa los diálogos, ni que ya no guarde ninguna sorpresa para mí y me conozca cada uno de sus recovecos. Es como un ritual sin periodicidad fija pero prolongado en el tiempo. Y es algo de lo que no quiero huir porque, cuando lo ejecuto, me hace sentir realmente bien. Frío como el acero es una de esas cintas que forman parte de mi educación sentimental y mi formación como cinéfago. Es una de esas pocas películas que elegiría como último deseo antes de morir, para irme con el subidón al otro barrio. Es un título para tipos duros hecho por tipos duros, de esos que podrían encenderse una cerilla en el escroto sin pestañear, mientras recitan cronológicamente, con un cigarro casero y torcido entre los labios, la filmografía de Walter Hill y Sam Peckinpah, al mismo tiempo que con la mano que les queda libre se acicalan el mullet. 

Lance Henriksen como el implacable Chains,
uno de los mejores villanos del cine de acción de los 90.
Masacrada en su día por una crítica que no se enteraba absolutamente de nada, y todavía hoy ninguneada por muchos al considerarla simplemente una película para flipados de las motos, Frío como el acero es puro first nineties: aún con los ojos puestos en el cine de acción de la década anterior, rescata sus parámetros y los exagera hasta llevarlos al límite, con protagonistas más amorales, impactos de bala cada vez más grandes, explosiones gratuitas, chicas fáciles y predispuestas a todo, justicia al margen de la ley, mucho rock y un protagonista que se anunciaba como la futura estrella del género, pero que no llegó a cuajar. Brian Bosworth no sabía artes marciales, puede que tampoco supiera actuar, pero quedaba bien encima de una moto y estaba más que acostumbrado a regalar tollinas y porrazos entre touchdowns cuando era conocido como The Boz. Ni siquiera consiguió después de su debut cinematográfico ninguna otra cinta que pudiéramos calificar más allá de simpática. Pero no importa, porque interpretando a Joe Huff y su alter ego John Stone en Frío como el acero, que es la que nos importa, está pluscuamperfecto y es como si, de algún modo extraño y casi sobrenatural, Bosworth hubiera nacido para interpretar esta película o, mejor aún, creado genéticamente para ello... y lo petara tan fuerte que resultara imposible superarse a sí mismo en posteriores proyectos sin ninguna relevancia.  Además, no se deja amilanar por la presencia de dos titanes del mal como son Lance Henriksen y William Forsythe en los papeles de Chains y Ice, respectivamente. Y eso a pesar de que, lógicamente, esos robaescenas natos que son Henriksen y Forsythe se convierten en dos de los pilares en los que se sustenta el film, con sus encarnaciones perversas de la crueldad y la chulería más enfermiza en constante lucha por demostrar quién tiene los cojones más gordos de todo el reparto. 

Brian Bosworth nació para interpretar
este personaje.
Al mando de toda esta reunión de testosterona desatada pusieron a Craig R. Baxley, quien venía de dirigir episodios de El Equipo A y, sobre todo, dos actioners bien majetes como fueron Acción Jackson (Action Jackson, 1990) y Dark Angel: Ángel de la muerte (Dark Angel, 1990). Su buena mano para las persecuciones (raccord aparte: miren ese pañuelo que aparece y desaparece de la cabeza de Forsythe durante su segundo lance en el asfalto contra Bosworth) se deja notar a base de bien, apoyándose en un equipo de especialistas que echa el resto en las numerosas y potentes secuencias de acción. En cuanto al argumento, del que no había hablado hasta ahora porque en realidad es lo de menos, destacar la gran similitud que guarda con el de otra película posterior, Recuerdos que matan (Beyond the Law, Larry Ferguson, 1993), protagonizada por Charlie Sheen: un poli rebelde se infiltra en una banda de moteros para reunir pruebas que le permitan arrestarles de por vida y se ve inmerso en una espiral de violencia, tráfico de armas, drogas y lo que caiga. Un clásico. La gracia está en que en Frío como el acero el grupo criminal está representado como una especie de Familia a lo Manson, La Hermandad, con iconografía cristiana y nazi, alojada en una especie de paraíso terrenal en el que las mujeres se duchan al aire libre en medio del patio y nunca falta el vicio que más rabia le dé a uno en ese instante. Visto así, igual algún espectador no entiende el motivo del protagonista para desbaratarlo todo, pero esto se arregla con el factor venganza, introducido en los últimos minutos y que da el impulso definitivo a Stone para arrasar todo lo que se le ponga por delante con tal de acabar con Chains y sus secuaces. 

La suma sería la siguiente: Lance Henriksen + William Forsythe + Héroe con pintas raras y mullet + motacas + tiarronas + infiltración + venganza + explosiones = una de las mejores películas de acción de todos los tiempos.

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Retumbarama Classics reúne algunas de mis películas favoritas a través de reseñas que pueden ser inéditas o actualizaciones de otras publicadas en blogs anteriores. 

Comentarios

  1. Esto si que eran películas de acción y no lo que se hace ahora, recuerdo venir mi hermano un viernes del videoclub con los VHS de esta misma y Sin Concesiones, una de Daniel Bernhardt de la que nunca mas supe ni volví a oler. Hablando de todo un poco, la secuela de Frío como el acero ... ¿Merece la pena? Porque me acabas de meter las ganas de volver a verla y así pues aprovecho con ella también. Un saludo y como te dije una vez buen blog, de los pocos que me gusta leer.

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    1. Gracias, Bad Boy.

      La secuela no merece demasiado la pena. Bueno, para empezar, ni siquiera es una secuela, lo que pasa es que en España le pusieron ese título "Frío como el acero: Buscando venganza", pero en realidad se llama "One Tough Bastard" y no tiene nada que ver. En comparación con "Frío como el acero", nada de lo que ha hecho Brian Bosworth después resulta demasiado potable. Pero es que, realmente, casi cualquier película de acción de serie B que compares con "Frío como el acero" va a salir perdiendo. ;)

      Un saludo.

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  2. si es verdad frio como el acero es una de las peliculas que siempre veo cada cierto tiempo todabia recuerdo cuando la vi por primera vez excelente

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    1. En mi caso, la primera vez fue gracias a que un amigo me la grabó del Canal Plus.

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