Cosmic Dragon (Carlos Vermut. Caramba Comics, 2012)


De las muchas expresiones que La hora chanante, Muchachada Nui y Museo Coconut lograron instalar en nuestro vocabulario hay una que le viene de maravilla a la sensación que provoca la lectura de Cosmic Dragon, de Carlos Vermut. Ésta no es otra que la siguiente: "Quedarse con el culo torcío". Sin necesidad de explicarlo demasiado, ya que creo que todos por aquí entendemos qué quiere decir esto y hasta lo utilizamos de manera habitual en nuestras conversaciones, he de reconocer que mi reacción cuando terminé la última página de este cómic fue pensar justamente eso: "Me acabo de quedar con el culo torcío". Ahora bien, habría que hacer una diferenciación entre la utilización de esta frase con un significado negativo (por ejemplo, "se me ha muerto el canario y me he quedado con el culo torcío") o como justo el contrario, la reacción ante algo que puede resultar agradable y que no esperabas (ejemplo: "esta mañana me han subido el sueldo y me he quedado con el culo torcío"). A veces es fácil saber cuál de los dos significados aplicar, pero no siempre resulta así... y Carlos Vermut parece estar especializándose en provocarnos esa sensación con sus desconcertantes trabajos, provistos de una aparente dejadez formal propia del low-cost audiovisual pero cargados de una capacidad inusitada para incomodarnos, inquietarnos y machacarnos intelectualmente.

A falta de ver (¡todavía!) Diamond Flash (2011) y también sin haberme acercado a sus anteriores trabajos en el cómic, pero juzgando lo que me he encontrado en sus cortometrajes (Michirones, Maquetas y Don Pepe Popi), no creo que me arriesgue demasiado cuando digo que Cosmic Dragon encaja a la perfección en el particularísimo universo de Vermut: todo comparte un estilo apropiadamente manipulador y desopilante, basando su capacidad de impacto no tanto en la plasticidad de sus imágenes (en el caso de Cosmic Dragon, de un tono falsamente infantil) como en la contundencia de unas ideas tan arriesgadas que uno no sabe si proceden de una mente brillante o simplemente enferma. Resulta difícil hablar demasiado sobre Cosmic Dragon sin desvelar dónde está su verdadero interés, pero basta con decir que su aparente parodia de Dragon Ball no es, ni de lejos, su verdadera razón de ser, ni aquello que lo convierte en un trabajo digno de todos los elogios posibles. Su verdadera fuerza radica en unos giros de guión que nos invitan a reflexionar sobre la figura del superhéroe tal y como la entendemos, también sobre la del villano y, principalmente, sobre qué pintaría una persona normal, gris y apocada en mitad de una batalla en la que se decidiría el destino del universo. Contar más sería hacerle un flaco favor a una historia que, como decía al principio, le deja a uno con el culo torcío... pero para bien: con Cosmic Dragon, Carlos Vermut ha llevado el WTF a una dimensión épica. Y eso, si sois curiosos de los experimentos narrativos y del llamado post-humor, debería ser suficiente como para despertar vuestro interés por un cómic cuya capacidad para volarnos la cabeza es inversamente proporcional a la fugacidad con la que se devora. Es decir, que al contrario de lo que sucede con otras lecturas, Cosmic Dragon se queda con nosotros mucho más tiempo del que tardamos en leerlo. Y no nos deja en paz. Podemos echarle en cara que no sea un trabajo más extenso, pero quizá si lo fuera perdería parte de su concentrada eficacia.

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A favor: La explosiva rotundidad de su guión. 

En contra: A muchos les puede echar atrás pagar 6 euros por 24 páginas, especialmente en unos tiempos en los que cada céntimo cuenta. Pero si sois de los que valoráis una obra artística por su inventiva y no por su longitud, dimensiones o peso, no creo que os vaya a decepcionar.

Valoración:

Comentarios

  1. Hola! Recientemente me han premiado mi blog "La Taverna del Mastí" con un premio de esos virtuales con cadena, y tras continuarla, de mis blogs elegidos, el tuyo "Retumbarama!" ha sido elegido. Te dejo a continuación el enlace a la entrada:

    http://tavernamasti.blogspot.com.es/2013/05/premio-bloggero-liebster-award.html

    Saludos!

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