Piccolo grande amore (Íd. Jordi Costa, 2013)



Jordi Costa no sólo es una de las mentes preclaras de la crítica cultural española, sino también un ingenioso guionista de cómic y el responsable de una de las colecciones de libros que más felices nos hicieron a los cinéfagos de la era pre-Internet: La Biblioteca del Dr. Vértigo. Por estas razones, supuso una alegría para muchos descubrir de repente que Costa había filmado su primer largometraje en secreto, amparándose en el movimiento #littlesecretfilm y con una temática basada en algunas de las constantes del giallo italiano. El entusiasmo se desvaneció un poco cuando nos dimos cuenta de que Piccolo grande amore era, más que una película, un experimento. Aunque un experimento agradable al fin y al cabo.

La condición de rareza de este título viene marcada por su propia génesis: con el hashtag #littlesecretfilm se etiquetan producciones audiovisuales que deben filmarse en riguroso secretismo y de las que no se puede publicar nada hasta el momento del estreno, el rodaje no puede exceder las 24 horas ininterrumpidas y deben ser estrenadas de manera gratuita en Internet. Teniendo todo eso en cuenta, es lógico que Piccolo grande amore no sea una cinta comparable al reciente debut de otro de nuestros críticos favoritos, El callejón de Antonio Trashorras, que también tenía sus raíces en el terror italiano. Y no lo es porque, por su idiosincrasia, no puede ni quiere serlo. Pero que esto no os lleve a equívoco: tal y como he dicho antes, el debut de Costa supone un homenaje muy sui generis, aunque también muy evidente, al terror mediterráneo, ya sea en su vertiente italiana (con esas Tres Madres de Thomas De Quincey popularizadas por Dario Argento) o española (con esos dos héroes improvisados que pretenden detener el Apocalipsis, casi un guiño a los protagonistas de El Día de la Bestia de Álex de la Iglesia). Y lo más sorprendente de todo es que Jordi Costa (con la ayuda inestimable de sus actrices, porque recordemos que aquí hay mucha improvisación) consigue rememorar ese tipo de cine sin tener que echar mano de sus herramientas más superficiales, simplemente manejando con maestría una serie de conceptos que nos transmiten una inquietante sensación de desasosiego pese a que no haya nunca muestras de violencia ni de terror en la pantalla.

Por otro lado, y siendo honesto, hay varios factores que hacen que la experiencia no sea del todo placentera: Ignatius Farray se merienda a veces la película (estando realmente gracioso en ocasiones y algo cargante en otras... pero así es su humor) y no la deja respirar, absorbiendo la pantalla con su grito sordo y su carisma, pese a que de sus momentos con el niño salgan algunas de las mejores secuencias de la cinta; el hecho de que la actrices interpreten en su integridad varias canciones italianas sólo invita a darle al avance rápido y lo único que consigue es alargar el metraje innecesariamente; y, finalmente, es una lástima que una serie tan brillante de conceptos hilados con tanta precisión confluyan en un mal chiste durante el clímax final. Pese a todo, y volviendo a recordar el modo en el que se ha rodado, hay que reconocer en Piccolo grande amore un trabajo que, más que interesante, casi podría considerarse un hito a pequeña escala: un largometraje improvisado, facturado en un único día, soberbiamente interpretado y lleno de hallazgos (el momento Pimpinela & Dyango con el final Shyamalan, la teoría de la Venus Esteatopigia y su comparación con el culo de Jennifer Lopez), terrorífico sin recurrir a sustos y erótico sin enseñar carne. Un giallo hablado y simulado. Una curiosidad tan imperfecta como, a ratos, fascinante.

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A favor: El impecable uso que hace de la narrativa oral para llegar a aquellos lugares que no puede alcanzar con la narrativa audiovisual, debido a las limitaciones del movimiento #littlesecretfilm. 

En contra: Que alguien pretenda medirla por el mismo rasero que aplicaría a una película convencional, con un plan de producción elaborado y un guión estudiado y ensayado de antemano.

Valoración:


Podéis ver la película haciendo click AQUÍ.

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