Sinister (Sinister. Scott Derrickson, 2012)




En 1981, Gary Sherman, apoyándose en la inestimable ayuda del guión de Ronald Shushett y Dan O'Bannon, dejó a todos los espectadores boquiabiertos y temblando de miedo ante el final de Muertos y enterrados (Dead & buried), gracias a una secuencia en la que el protagonista descubría la verdad de su condición no-humana mediante el visionado de una película antigua que daba respuestas a todas sus incógnitas (y a las del público). Sherman entendió que el terror que pudiéramos sentir viendo su largometraje sería mayor si situase al protagonista en nuestra misma posición y ambos, personaje y público, sufriesen con horror la visión de unas imágenes registradas en un celuloide maldito. Ese recurso, el del personaje de una película de miedo viendo otra película de miedo dentro de la historia, es el cliché sobre el que se sustenta el interés de Sinister, formulaica producción que viene marcada por la vitola "de los productores de Paranormal Activity e Insidious" y que ofrece, como aquellas, una buena ración de sustos y escalofríos de la vieja escuela, aunque afortunadamente se aparte del found footage de la primera para abrazar la narrativa convencional de la segunda.

Todo lo hemos visto antes, empezando por ese protagonista escritor que busca la inspiración para su siguiente novela en un lugar donde se han producido hechos funestos. Así, Sinister no es, ni quiere ser, el colmo de la originalidad. Pero no importa... De hecho, su mayor virtud reside en llevarnos justo a donde queremos ir: a desvanes llenos de secretos, a jardines en los que el mal se puede esconder detrás del viento, a pantallas sobre las que se proyectan imágenes que parecen sacadas de nuestras pesadillas... Y también, en ese empeño que Scott Derrickson pone por hacer creíble lo imposible, por darle un viso de realismo a lo fantástico e introducir un elemento discordante dentro de familias que ya estaban rotas, que son conceptos que ya manejaba en El exorcismo de Emily Rose (The Exorcism of Emily Rose. 2005) y, en menor medida, en su versión de Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still. 2008). No se le puede exigir más a lo que no es otra cosa que la película oficial de Halloween de esta temporada, más preocupada por generar saltos en las butacas durante estas fechas que por perdurar como muestra memorable del cine de terror. Y, como tal, Sinister funciona lo suficientemente bien como para que merezca la pena echarle un vistazo. 




MOTIVOS PARA VER 'SINISTER':
1)Todos los sustos funcionan, incluso los que vemos venir a kilómetros.
2)No da más explicaciones de las necesarias. 
3)La grabación de "arreglando el cesped"... escalofriante de verdad.  

MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)Es inevitablemente previsible.
2)El guión hace trampas con algunos personajes secundarios (el ayudante del sheriff, sobre todo) para luego no llevar esas subtramas a ningún lado.


Valoración:

Comentarios

  1. ¿Es recomendable en líneas generales? Estoy dudando entre ésta y Amanecer parte 2.

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  2. Hombre, son dos películas muy distintas, pero en líneas generales, sí, 'Sinister' es recomendable si te gustan las películas de terror que no pretenden ser el colmo de la originalidad, pero que funcionan bien dando mal rollo y algún susto que otro. ;)

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