Brave (Indomable) (Brave. Mark Andrews, Brenda Chapman, Steve Purcell, 2012)




Después de la tibia acogida que tuvo Cars 2 (2011) (al menos entre la crítica), Pixar estaba en el punto de mira: mientras el público seguía mostrándose dispuesto a ir en masa a los cines donde se proyectaba la segunda parte de las aventuras de Rayo McQueen y todas las que siguieran, los expertos se preguntaban si ya se habría extinguido la magia del estudio capitaneado por John Lasseter. Por ese motivo, parte de la crítica estaba dispuesta a examinar con lupa el siguiente paso que dieran los de la casa del flexo, a medias entre la postura beligerante y la condescendiente, ya que, al fin y al cabo, antes de Cars 2 nos habían entregado una obra maestra del tamaño de Toy Story 3 (2010) y eso sigue siendo de agradecer.

La maquinaria de un gran estudio es algo en constante movimiento y los proyectos se ponen en marcha antes de que se hayan estrenado los inmediatamente anteriores. Por eso, Brave ya se encontraba en fase de  (complicada) preproducción antes de que se estrenara Cars 2, en la que tanto confiaba Lasseter como perpetuadora del, hasta ahora, impecable historial de la compañía. Lo que probablemente no sospechaba Lasseter era que estrenar una película tan distinta a todo lo hecho anteriormente justo después de su primer fracaso crítico (porque, repito, comercialmente sí fue un triunfo), no era quizá la decisión más afortunada, sino más bien un motivo adicional para que los haters comenzaran a frotarse las manos ante la posible caída de un imperio. Prueba de que no debo andar muy desencaminado es que la siguiente producción de Pixar parece una apuesta segura, Monsters University, secuela de Monsters S.A. (2001) que nos llegará en 2013.

¿Qué es lo que tiene de arriesgado esta (oportunamente titulada) Brave? Muchos han dicho que se trata de la primera película de Pixar protagonizada por humanos, pero no es cierto: ahí está la brillante Up (2009) para demostrarlo. Lo que tiene de valiente la película es que sí es la primera del estudio que está protagonizada por un personaje femenino y que está más enfocada hacia un público pre-adolescente que infantil (aunque ya sabemos que muchas de sus cintas abducen también sin problemas al público adulto), también la que coloca mayor peso en la acción y la aventura en un sentido tradicional del término: Edad Media, paisajes escoceses, caballos, arcos y flechas, magia... Y, también, y aquí empieza ya lo malo, la que más se parece a cualquiera de los (a veces mal llamados) Clásicos de Disney y a sus princesas aguerridas, con problemas en el núcleo familiar y, a partir de los años 90, independientes y fuertes. Brave lleva ese tópico al extremo y se ríe de él: los padres de la protagonista, Mérida, organizan un torneo deportivo para buscarle un esposo y resulta que el participante más poderoso es su propia hija. Nada en contra del feminismo para niñas adolescentes, pero sí que disgusta que Pixar no haya podido evitar las canciones (especialmente sonrojante es el momento en el que Mérida cabalga sin control por los bosques clamando su libertad con una canción a medio camino entre el folk y la balada country) ni el humor infantil ni la trillada historia de reconciliación maternofilial. Así, más que una película protagonizada por una chica (que también lo es), Brave es casi una película para chicas que parece más propia de la competencia, Dreamworks, que de Pixar.  

Nos queda, eso sí, un acabado técnico bastante destacable, un ritmo que nunca decae y algunas secuencias de acción bastante espectaculares. Y, en general, no se puede decir que la película esté mal. El verdadero problema es que sabemos que en Pixar pueden dar mucho más (y mejor) de sí, y que ya estábamos acostumbrados a ello.




MOTIVOS PARA VER 'BRAVE':
1)Sus logradas secuencias de acción. 
2)Pixar merece nuestro apoyo en su cambio de registro. 
3)Su brillante (y previsible) acabado visual. 

MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)Las canciones.
2)A veces parece más Dreamworks que Pixar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Golpe de estado

La leyenda del luchador borracho

Diez terrores para Halloween (II)