Seis clases de manzanas (Rui Díaz Correia, 2012)



Vaya por delante que Rui Díaz Correia es amigo mío, he colaborado con él en algunos proyectos colectivos y he tenido interesantes discusiones de bar con él y con Borja González Hoyos (responsable de la portada de este libro) sobre temas tan peregrinos que casi da vergüenza exponerlos públicamente. Pero eso no me impide acercarme a Seis clases de manzanas desde un punto de vista crítico y todo lo humanamente objetivo posible. Es más, sería de muy mal amigo no hacerlo, cayendo en la trampa de dar la palmadita en la espalda simplemente porque sí, por afinidades sentimentales y no por valoraciones artísticas. Pero resulta que no hace falta, porque Seis clases de manzanas se defiende por sí misma.

Estamos ante una recopilación de siete relatos que hablan sobre el pecado y la culpa, sobre vidas vacías y buscadores de experiencias, siete historias que llevan nombres de personajes bíblicos y que, sin estar relacionadas entre sí, guardan una coherencia temática que hace de este volumen una pieza homogénea y sólida, intencionada y nada casual. Para entendernos, Rui no ha esperado a reunir el material suficiente para poder empaquetarlo todo y subirlo a Amazon en forma de ebook, sino que su Seis clases de manzanas es un trabajo premeditado y compacto, y al mismo tiempo sólo una muestra (selectiva) de una producción mucho más amplia que se expande también a la poesía y a la música.

Obviamente, como suele ocurrir en todo compendio de relatos breves, hay unos más interesantes que otros y no todos están tan afinados. En el debe habría que anotar que los momentos más flojos están en aquellas dos historias en las que el autor intenta aproximarse a la novela negra, curiosamente por motivos opuestos: Abraham resulta demasiado escueta y precipitada como para adentrarse en ella, mientras que Azrael se consume a sí misma al girar demasiado sobre una idea que quedaría mejor expuesta en menos líneas. Pero esto queda compensado por la eficacia de los demás relatos, especialmente dos que acercan el libro a la genialidad: Eva, con su desasosegante historia de desamor, falsas apariencias, erotismo de andar por casa y humor negro; y Lot, gracias a un acercamiento realmente inquietante hacia el terror malsano.

Hay mucha basura circulando en internet en forma de libros autoeditados con los que sus autores solamente pretenden hinchar su ego, aunque no sepan escribir. Seis clases de manzanas no es uno de ellos. Ni de lejos.  Podéis comprobarlo aquí: http://www.amazon.es/Seis-clases-de-manzanas-ebook/dp/B008QNGJUS

MOTIVOS PARA LEER 'SEIS CLASES DE MANZANAS':
1)El buen gusto con el que está escrito. 
2)El terror y el erotismo malsano del relato 'Lot'. 
3)La melancolía y humor negro que destila 'Eva'. 
4)La coherencia temática de los relatos recopilados.

MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)El extenso 'Azrael', que acaba convirtiéndose en el único punto en el que aparece cierta sensación de aburrimiento de todo el libro.


Comentarios

  1. Me encanta que le esté dando a todo en la nueva mutación de su blog.
    Y me encanta que le encante "Seis clases de manzanas", libro que comenzó llamándose "Cuatro clases de manzanas" (acompañado por unas horrorosas ilustraciones que ahora me da miedo ver). Ahora el libro está casi redondo, creo yo, pero es cierto que se puede limar alguna parte para dejarlo perfecto. Lo que pasa es que no estoy seguro de que estos puntos no sean premeditados por Rui.
    En cualquier caso, gran libro, gran reseña y mejores personas.

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    Respuestas
    1. Y a mí me encanta que te encante todo esto.

      Es verdad que esos puntos que veo como negativos pueden ser premeditados por Rui, pero en ese caso estaría en desacuerdo con esas decisiones que, no obstante, no empañan demasiado un trabajo ejemplar.

      Un abrazo.

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