Terror en el fin del mundo (James Wallestein, 2011)



James Wallestein es un personaje por el que no puedo evitar sentir cierto cariño, más allá de que no suela estar muy de acuerdo con su forma de entender el cine ni, sobre todo, de analizarlo. Pero me cae bien: no se le puede negar una personalidad de acero, una fuerza de voluntad envidiable para saber capear todas las críticas que le llegan por todos lados (la mayoría de ellas insultantes) y una constancia inquebrantable que le han permitido convertir a su Dimensión Fantástica (sobre todo, gracias a sus video-reviews) en un blog de culto. Y esto es innegable, nos guste más o nos guste menos su trabajo, independientemente de que uno entre en su bitácora buscando consejo, opinión o simplemente carcajadas (algo de lo que debe ser consciente el propio Wallestein, cada día más metido en su papel de gurú de Internet).

Debido a esta simpatía que siento hacia el personaje en cuestión, no es de extrañar que una de las primeras ideas que asaltaran mi mente cuando mi novia me regaló el Kindle fuera descargarme Terror en el fin del mundo, primera novela de Wallestein, un mamotreto de tropecientasmil páginas llenas de todo lo que uno espera del amigo James: terror, acción, sexo cochino, gore, elementos sobrenaturales, aventuras, algunas faltas de ortografía, pasión por las armas y presencia importante de la religión, todo mezclado dentro de un batiburrillo tan recargado como el diseño de su blog y tan burdo como la portada de este ebook.

En Dimensión Fantástica un fan de Wallestein se lamentaba de no tener la suficiente concentración como para escribir él mismo otra novela. El bueno de James le dio la solución: "Para uno desbloquearse uno tiene que sentirse libre: te aconsejo beberte media botella de whisky antes de escribir, y mientras lo hace y estás inspirado y de buen rollo, te fumas unos cuantos canutos de buena maria. Drogate a tope, pone a gusto con whisky y veras como te sientes libre. Un abrazo". Y eso explica muchas cosas, claro. Para empezar, explica que Wallestein no haya tenido sentido de la mesura y se haya atrevido a escribir a lo largo de los años una novela interminable que no habría pasado el rasero de ningún editor sin eliminarle al menos cien páginas de relleno. Y también explica que esta falta de contención que ha tenido a la hora de escribir páginas y páginas también la haya aplicado a los temas que quería tratar: en Terror en el fin del mundo hay referencias a todo lo que uno puede ver en un programa de Íker Jiménez, como los tres secretos de Fátima, la pasión por el ocultismo de Hitler, el horror cósmico de H. P. Lovecraft, dioses de la mitología griega, ángeles y demonios, puertas hacia otros mundos... sólo falta la chica de la curva. Curiosamente, esto se acaba convirtiendo en uno de los grandes atractivos de la novela, ya que uno ya no sabe qué le espera a cada nueva página y hasta se genera cierto morbo por comprobar cuántas locuras será capaz de introducir Wallestein a medida que transcurre su historia. Porque esta, amigos, es la historia de Wallestein. O mejor dicho, como suele pasar con muchos escritores, parece su sueño húmedo, la aventura que le gustaría vivir y en la que se coloca como protagonista, por mucho que llame al personaje Marcel (¿su verdadero nombre, quizá?). Aunque de algún modo traicione la vocación onanista de la primera parte del libro (en la que se convierte en un remedo del Robert Neville del Soy leyenda de Richard Matheson), narrada en primera persona y en la que se presenta a sí mismo como un guerrero aniquilador de poseídos, cuando introduce a un comando de élite que le roba protagonismo y se pasa a un narrador omnisciente en tercera persona (no sé hasta qué punto conscientemente).

Pero, eh, estamos hablando de James Wallestein. ¿Qué esperabais? Al fin y al cabo el hombre lo único que pretende es ofrecer diversión, literatura de derribo, funcional y chorra, acción a raudales y mucha viscosidad, con alguna idea interesante (como el hecho de que los animales y las plantas se multipliquen libre y masivamente una vez que el hombre ha dejado de dominar la Tierra) y otras que no resultan coherentes (verbigracia, ¿dónde se esconden los protagonistas cuando hacen viajes tan largos, si cada noche las ciudades se llenan de demonios y es imposible salir a la calle?). Así que, seamos francos: Terror en el fin del mundo da exactamente lo que uno puede esperar de Wallestein, con el único problema de que resulta una novela demasiado ambiciosa en dimensiones y cantidad de contenidos, especialmente teniendo en cuenta que la capacidad expresiva de su autor no destaca especialmente por su brillantez (es apreciable la cantidad de ideas que maneja, pero hay que reconocer que al texto le habría venido muy bien ser pulido y depurado).

Si lees esto, James: ánimo y cuenta conmigo para la próxima, pero, POR FAVOR, haz algo más corto y no pretendas abarcar todos los misterios de la humanidad en un solo libro. Te lo agradeceremos. 



MOTIVOS PARA LEER 'TERROR EN EL FIN DEL MUNDO':
1)"Una novela de James Wallestein" (¡!).  
2)Su agradable primer tercio, con un alter ego del propio Wallestein sobreviviendo al Apocalipsis y creando su nuevo mundo. 
3)Algunos de sus fragmentos servirían como base para una espectacular superproducción cinematográfica. 


MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)Tan extenso que a veces da la sensación de que no se va terminar nunca.
2)El exceso de misterios manejados por el autor se le escapa de las manos y no sabe muy bien qué hacer con ellos. 



Comentarios

  1. Si escribir algo así es una labor titánica, leerla no deja de serlo menos. ¡Bravo! Por lo que leo, es justo lo que imaginaba que sería, que no es poco ni tan malo.

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    1. Jajaja, sí, leerlo ha sido una machada. Pero, a pesar de sus irregularidades, ha merecido la pena.

      ¡Un saludo!

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  2. Justo lo que me imaginaba que podia salir de esa imaginación.

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    1. Lo cierto es que tiene algunos momentos bastante buenos y que, repito, pensados como base para una hipotética versión cinematográfica con un presupuesto de lujo, podrían dar mucho juego. Pero es excesivamente larga y a veces entran ganas de pasar algunas páginas por este motivo.

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    2. ¡Me estás describiendo el Señor de los Anillos!

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    3. Jajajaja. Sí, supongo que eso también podría decirse de la novela de Tolkien. ;)

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  3. ¿Este libro se puede conseguir de alguna forma en PDF?

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    1. No sé si estará por ahí en PDF. Yo leí la versión Kindle. La puedes comprar aquí: http://www.amazon.es/Terror-fin-del-mundo-ebook/dp/B005WJW1YC

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