El pacto (Seeking justice. Roger Donaldson, 2011)




A muchos nos cae bien Nicolas Cage. Eso de ser sobrino de Francis Ford Coppola y aún así ponerse el apellido artístico de un personaje de cómic (y llamar a su hijo Kal-El, como Superman) despierta nuestras simpatías. Esa capacidad para hacer películas sin parar y estar siempre on fire podría considerarse algo incluso envidiable, si no supiéramos que si acepta todos los guiones que le llegan es porque tiene que solucionar sus problemas financieros y que la mayoría de estos proyectos pasan con más pena que gloria (y merecidamente, casi todos).

El Pacto no es una excepción: se trata de un thriller formulaico hasta la médula en el que las únicas sorpresas con las que se topa el espectador son aquellas que el guión de Robert Tannen se saca de la manga descaradamente, rompiendo de paso cualquier lógica y dejando en evidencia el poco interés que cada uno de los responsables ha puesto en la película. Quizá January Jones sea la única que le ha sacado algo de provecho, ya que al menos aquí tiene la oportunidad de interpretar a una mujer normal. Los demás, tanto en el apartado artístico como en el técnico, parecen funcionar con piloto automático.

El bueno de Nic interpreta a Will Gerard, un profesor de literatura que vive en Nueva Orleans con su esposa  Laura (Jones), música de profesión. Una noche la mujer es violada y tiene que ser ingresada en el hospital para recuperarse de sus lesiones. En el propio hospital, un extraño individuo que dice llamarse Simon (Guy Pearce, otra vez en Retumbarama después de MS1: Máxima seguridad) se acerca a Will y le propone algo: se ofrece a matar al violador de Laura a cambio de que, llegado el momento, Will esté dispuesto a devolverle el favor. Meses después, cuando la pareja protagonista intenta recuperar su vida normal, Simon reaparece para recordarle a Will el pacto que habían hecho, adentrando de repente a nuestro héroe en un mundo que desconocía, lleno de asesinatos, dobles identidades y persecuciones.

En 1993 Mark L. Lester dirigió una simpática cinta titulada Justicia extrema (Extreme justice) que partía de una premisa similar: un grupo de justicieros con placa, liderados por un implacable Scott Glenn, actuaban fuera de la ley para limpiar las calles de delincuentes de manera mucho más rápida y eficaz. Un joven policía interpretado por Lou Diamond Philips se unía al grupo, aunque finalmente se arrepentiría al conocer los dudosos métodos de estos vengadores y acabaría enfrentándose a ellos. Basada en hechos reales, la película de Lester se adelantó al argumento escrito por James Ellroy para Dueños de la calle (Street Kings. David Ayer, 2008), que colocaba a Keanu Reeves en una situación similar. La diferencia de El pacto con aquellas es que aquí los justicieros no son policías, sino meros ciudadanos, aunque el arco dramático que sigue el personaje de Cage es el mismo que experimentaban Philips y Reeves en los títulos citados. De este modo, se da cuenta progresivamente de que la violencia sólo genera más violencia y tendrá que enfrentarse a los que en un principio parecían querer ayudarle. Lo de siempre, vaya, pero con un Nic más soso de costumbre, Guy Pearce con menos minutos en pantalla de los deseables y alguna que otra escena de acción bien dirigida por Roger Donaldson, aunque no termino de entender a qué viene tanto zoom durante toda la película, quizá en un intento de darle algo de ritmo extra a un largometraje que se prolonga más de lo necesario y que acaba resultando algo insípido, pese a ser moderadamente entretenido. 





MOTIVOS PARA VER 'EL PACTO':
1)Cage nos cae bien, y por eso algunos siempre le acabamos dando una oportunidad a sus películas. 
2)No aburre. 

MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)Nos la sabemos de memoria.
2)Cage se pasa más tiempo huyendo de la venganza que persiguiéndola.
3)Algún giro de guión bastante bobo.

Comentarios

  1. Yo no se porque el señor Cage tiene que justificar su "no parar de rodar lo que sea" con "problemas financieros". Lo dice un tio que tenia ( o tiene ) unas islas en propiedad y un comic valorado en millon y pico de dolares. Excentricidades. Un nivel de vida exhorbitado que cuesta mantener.
    Por otro lado, digo que no necesita justificarse, es actor y debe trabajar. No todo van a ser peliculas buscando el Oscar ( como Sean Penn ). La serie B necesita un comodin como Nicolas Cage.

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    1. Afortunadamente, Nicolas Cage no es Sean Penn y no todos hacen películas buscando el Oscar. Estoy muy de acuerdo contigo. Y también con que la Serie B necesita un comodín como Nicolas Cage (y como Jason Statham, añado), porque por lo menos él consigue estrenar todavía películas en las salas, no como Scott Adkins o últimamente Van Damme, que son los que siguen manteniendo también viva la acción de serie B (en el caso de Van Damme, con muchos matices, claro). Pero si que veo que con 'Bajo amenaza' y 'El pacto' Cage se ha relajado un poco más de la cuenta, quizá porque está cansado de que la crítica diga siempre que anda desbocado. Yo le prefiero con el peluquín a punto de caérsele al suelo de tanto frenesí, que haciendo de "persona normal".

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  2. pues ha mi la peli me gusto no es gran cosa pero me gusto la idea la vi hace tiempo y para mi es una buena peli de Cage no es una maravilla pero me gusto eso si para mi no es una peli de cine.

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    1. Está rodada con cámaras digitales y la fotografía es un tanto fea, así que sí, da la sensación de ser un DTV que, misteriosamente, se ha estrenado en cines. Luego hay otras que tienen mayor calidad (en todos los sentidos) y no se estrenan. Pero bueno, Cage se ve que Cage sigue teniendo tirón.

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