Bobby Brown: The Masterpiece (Bronx Bridge Entertainment, 2012)


El hecho de que Bobby Brown haya sacado un nuevo álbum apenas cuatro meses después del fallecimiento de Whitney Houston puede llevar a equívoco. Es fácil pensar mal y llegar a la conclusión de que The Masterpiece es un producto que pretende explotar esta circunstancia, concebido a toda prisa y sin más intención que aprovechar la presencia de Bobby Brown en los medios tras la muerte de la que durante varios años fue su esposa. Nada más lejos de la realidad: Bronx Bridge Entertainment lleva anunciando este disco desde finales de 2009, cuando se pudo escuchar el single Damaged. Los fans tuvimos que esperar hasta marzo de 2011 para poder disfrutar de un nuevo tema, en este caso Get out the way. En ese momento se anunciaba que el disco completo aparecería en apenas unos meses y que sería un álbum doble lleno de canciones inéditas. Es decir, aunque su anterior trabajo discográfico se remonte a 1997 (el algo decepcionante Forever) y durante un tiempo estuviera ocupado con el reality show Being Bobby Brown (2005) y colaborando esporádicamente con otros artistas, Brown ha seguido haciendo giras con sus compañeros de New Edition e intentando lanzar un nuevo trabajo en solitario desde mucho antes de la muerte de Whitney Houston. Si el disco ha conseguido distribución justo ahora es algo ajeno al propio Bobby y en ningún caso habría que acusarle a él de intentar sacar tajada de tan desgraciado suceso.

Aclarado esto... ¿es The Masterpiece una obra maestra? Realmente no. De hecho, el propio cantante se ha debido dar cuenta de lo arrogante y desproporcionado que sonaba este título y se ha cansado de aclarar durante la promoción que la "obra maestra" a la que él se refiere es al trabajo que Dios ha hecho con él (sic), ya que gracias al Todopoderoso, según Bobby, ha conseguido salir de sus adicciones y de sus etapas autodestructivas, algo que considera una obra maestra. Sin embargo, está claro que el título se presta a la otra lectura, la más evidente, la misma que nos hacía pensar que las palabras "Invincible" y "Dangerous" en dos álbumes de Michael Jackson eran adjetivos que utilizaba para él mismo, cuando en realidad eran aplicados a las mujeres de las que hablaba en dos canciones que llevaban esos mismos títulos. Bobby Brown siempre ha sido un chulo y siempre ha alardeado de seguir sus propias reglas, así que lo de The Masterpiece es coherente con su trayectoria.

Veinte años separan esa vieja cinta de este flamante CD.
Antes de seguir, un apunte personal: Bobby (1992) fue la primera cinta musical que me compré con mis propios ahorros, cuando tenía doce años y descubrí que Michael Jackson, de quien ya me habían regalado Dangerous (1991), no era el único que practicaba esa mezcla de géneros que yo conocía por Funky y Rap y que se llamaba New Jack Swing. Al contrario de lo que le sucede a muchos otros niños, no sólo no me desentendí de la música negra norteamericana a medida que iba creciendo, sino que se convirtió definitivamente en mi estilo favorito hasta la fecha, justo veinte años después. Por eso, el hecho de poder comprar un nuevo álbum de Bobby Brown a estas alturas, cuando ya peino canas y tengo entradas, supone algo emocionante para mí. Tanto, que hacía años que no me ponía tan nervioso antes de la fecha de salida de un disco, ni que se me hacían tan largos los días desde el pedido a Amazon hasta su llegada a mis manos. Por supuesto, no contemplaba la idea de bajármelo de internet o buscarlo en Spotify. Esta vez quería hacerlo como en los viejos tiempos.

Por eso se me quedó un poco cara de tonto cuando le quité el plástico, abrí la caja y descubrí que el disco no tenía libreto, ni carpetilla desplegable en su interior, como suele ser lo habitual en cualquier CD. En esta ocasión sólo tenemos una tarjeta, por llamarla así, de una sola página, con la carátula en el anverso y notas de producción y agradecimientos en el reverso. Ni letras, ni fotos (sólo la de la portada y la de la contraportada), con un diseño elegante, eso sí, pero decididamente pobre y que no está a la altura de las circunstancias. Como ya se apreciaba en el videoclip del primer single oficial, Don't let me die, no se puede decir que en Bronx Bridge Entertainment sobre el dinero precisamente, ya que en ambos casos, tanto en el vídeo como en la presentación del disco, nos encontramos con resultados que rozan lo amateur. Afortunadamente, no se puede decir lo mismo de la producción musical del álbum, ya que aquí sí encontramos un trabajo profesional que nos hace olvidar la precariedad de los demás elementos, a pesar de no contar con productores de lujo como Babyface o Teddy Riley, quienes contribuyeron a crear el sonido tan característico del R&B de los primeros años 90 junto al propio Brown.

Lista de temas:

1) Don't let me die: El primer single oficial de The Masterpiece es este medio-tiempo que habla sobre la pérdida de un amor. Se ha querido ver en este tema una referencia a Whitney Houston, pero la verdad es que ya llevaba tiempo grabado y Brown lo escribió tras una ruptura temporal con su actual esposa, Alicia Etheredge-Brown. De estribillo pegadizo, no es una mala forma de abrir el álbum, aunque quizá le falte gancho como single principal.


2) Doesn't anybody know: En este tema Bobby cuenta con la colaboración de Ralph Tresvant, compañero del grupo New Edition, con quien se marca una pista que por momentos recuerda al G-Funk que se hacía en la Costa Oeste de los Estados Unidos a principios de los 90, flirteando con el Rap y con una base instrumental agresiva en la que incluso se usan guitarras eléctricas. La temática es la más recurrente en Bobby: "nadie sabe por la mierda que he tenido que pasar, no tenéis ni idea de lo que tengo que aguantar, vosotros no soportaríais mi estilo de vida, me da igual lo que digáis", etc.


3) Get out the way: Una nueva versión más depurada del tema que pudimos escuchar el año pasado y una de las mejores pistas del disco. Se podría considerar un himno personal y una declaración de principios como lo fue en su momento My prerogative (del álbum Don't be cruel, 1989), en la que Bobby afirma que no está dispuesto a apartarse del mundo del espectáculo, advirtiendo además a los nuevos divos de la música que mantengan los pies en la tierra, ya que "la misma gente que te hace famoso es la que está ahí para derribarte" después. Una mezcla perfecta entre el New Jack Swing de los 90 y el R&B que se hace actualmente.


4) Damaged: El primer tema inédito que escuchamos de Bobby Brown en mucho tiempo fue este Damaged, el cual se ajusta como un guante a los gustos actuales y bien podría haber sido interpretado por Ne-Yo o Chris Brown. Un medio-tiempo que habla sobre ganarse la confianza de una mujer a la que han roto el corazón. Podemos pensar que, injustamente, de ser interpretada por alguien más de moda, Damaged podría ser un hit notable.


5) Can't give up: Una de las mejores pruebas de que cada corte de The Masterpiece es distinto al anterior es esta canción, una frenética muestra de Funk que recuerda tanto al Bobby de 1988 como, instrumentalmente, al Prince de principios de los 80. El problema es que la letra resulta ya redundante, con otra nueva oda al "me paso por el forro todo lo que me digáis, yo voy a seguir a lo mío".


6) Set me free: Quizá el momento más irregular que alcanza el disco, un poco en la línea del corte anterior pero más enfocado hacia la música Disco que hacia el Funk, con un ojo puesto en las tendencias electrónicas imperantes hoy en día en el R&B. Una mezcla algo incómoda a veces en la que, para colmo, el cantante apenas tiene la oportunidad de demostrar su capacidad vocal. Tan ruidosa como prescindible, así como reiterativa desde un punto de vista temático.


7) Starmaker: La canción más Hip-Hop del álbum, producida por un inspirado Blaze the Champ y con la colaboración de Jayre, que no es otro que Bobby Brown Jr., demostrando que tiene talento a la hora de rimar. Una reflexión sobre la fama que encajaría perfectamente en el álbum de cualquier rapero chungo y que hace retumbar los altavoces.


8) Exit wounds: Y de nuevo, un cambio de estilo radical, ya que Exit Wounds comienza como una balada Soul y roza el Rock con su estribillo, cantado a medias con Mika Lett y lleno de guitarras y baterías grabadas en estudio, dejando a un lado por un momento los sintetizadores y cajas de ritmos.


9) All is fair: Para muchos el mejor tema de The Masterpiece es esta versión del clásico de Stevie Wonder que Bobby canta junto a otro compañero de New Edition, en este caso Johnny Gill. Minimalista y elegante, sorprende que en ella ninguno de los dos intérpretes pierda el control de sus voces y se limiten a cantarla de manera suave y sugerente. Una verdadera delicia para nuestros oídos.


10) The man I want to be: Todavía queda una sorpresa final para cerrar el album, nada menos que una balada Country que Bobby Brown interpretó en la primera temporada del reality show Gone Country, en el que varios famosos competían por componer la mejor canción de este estilo y en el que resultó vencedor... Julio José Iglesias. Voy a ser sincero: el hecho de que Bobby se pase al Country no es algo que me hiciera excesiva gracia, pero el caso es que esta canción (inicialmente titulada The man I'm gonna be) funciona de maravilla y supone un buen resumen de lo que es Brown hoy en día: alguien con una voz rota debido a la madurez y a los malos hábitos que pide perdón por todos sus errores del pasado y pide una nueva oportunidad para enmendarlos.


En resumen, The Masterpiece es un disco imprevisible, heterogéneo y hasta cierto punto sorprendente, una rareza dentro de un género musical marcado por lo rutinario y lleno de álbumes en los que cuesta distinguir una pista de otra, al menos en una primera escucha. No está a la altura de Don't be cruel (1988) o Bobby (1992), discos que marcaron una época, pero sí supera sin problemas a King of Stage (1986) y Forever (1997), los otros títulos de una discografía lamentablemente escasa que ojalá adquiera alguna continuidad después de esta demostración de que el Sr. Brown no está dispuesto a dejarse enterrar en vida.




MOTIVOS PARA ESCUCHAR 'THE MASTERPIECE':
1)Cada canción tiene un estilo distinto a la anterior.
2)No hemos podido escuchar un disco entero de Bobby Brown desde 1997.
3)Sólo tiene 10 canciones y ninguna es de relleno. 
4)Poder comprobar cómo ha cambiado la voz del cantante después de tantos años.

MOTIVOS PARA NO HACERLO:
1)Se echa en falta una mayor diversidad en las letras. 


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